Chipre

Elecciones presidenciales en la República Turca del Norte de Chipre, 11 de Octubre de 2020.

El próximo domingo 11 de Octubre del 2020 se celebrarán elecciones presidenciales en la República Turca del Norte de Chipre, unas elecciones que han sido pospuestas ya que debieron haberse celebrado el pasado 26 de Abril, debido a la crisis y pandemia internacional del Covid-19. Con un verano caliente y tensiones crecientes entre las diversas potencias de la región, sobretodo entre Turquía y Grecia, por los derechos de explotaciones y limitaciones de las llamadas Zonas Económicas Especiales (ZEE) se convierte en uno de los temas estrella de los comicios, sin olvidar aquel que planea de forma constante y cobra una importancia capital en la política interior y exterior de este estado no reconocido internacionalmente salvo por Turquía: La posibilidad de la reunificación de Chipre en un solo estado y el fin de la ocupación militar Turca de la isla.

Izquierda: Ersin Tatar, actual primer ministro – Derecha: Mustafa Akinci, actual presidente de la república. Los dos principales contrincantes para la elección presidencial del 11 de Octubre de 2020.

Las últimas elecciones fueron celebradas en 2015 y se celebran de forma ordinaria cada 5 años para escoger al Presidente de la República. Así, actualmente el Presidente de la República es Mustafa Akinci, del Partido Comunal Democrático / Toplumcu Demokrasi Partisi (TDP) de tendencia socialdemócrata a segunda vuelta, obteniendo en la primera el 26.94% de los votos y en segunda el 60.5% de los mismos, frente a otros candidato como el independiente Derviş Eroğlu, que obtuvo el 28.15% y el 39.50% respectivamente, Sibel Sibet del Partido Republicano de Turquía / Cumhuriyetçi Türk Partisi (CTP), también de tendencia socialdemócrata con el 22.53% en primera vuelta o el también independiente Kudret Özersay con el 21.25% sobre el sufragio emitido. La participación osciló entre el 62.35% y el 64.12% para ambas vueltas. El primer ministro actualmente es Ersin Tatar del UBP del Partido de la Unidad Nacional / Ulusal Birlik Partisi (UBP) y se celebran también elecciones parlamentarias donde se escoge un parlamento de 50 diputados para la Asamblea de la República también cada 5 años. Tufan Erhüman del CTP y el candidato de la izquierda llegó a primer ministro gracias a un acuerdo de gobierno entre el CTP, el TDP y el Partido Popular / Halkin Partisi (HP) y formando así un ejecutivo en consonancia con la Presidencia de la República. Sin embargo en mayo de 2019, el Partido HP anunció su retirada del gobierno dejando el paso expedito para una reconfiguración de las mayorías en la cámara y otorgando la victoria a los conservadores y nacionalistas turcos del UBP que pactó con el HP de Kudret Özersay (a cambio fue nombrado por Ersin Tatar como actual ministro de asuntos exteriores) y llevó a la formación de un gobierno que bascula entre el centro y el centro-derecha y tiene otra agenda respecto el asunto chipriota.

Como comentábamos antes, estas elecciones se celebran en un contexto muy delicado y el tema de la unificación está encima de la mesa, más después de los fracasos en la primera década del siglo con los planes Annan, o las infructuosas negociaciones de 2017 en Crans Montana. Los candidatos pro-federación, que llevaría en caso de una negociación positiva a la posible creación de una República Federal de Chipre, son aquellos candidatos de la izquierda o el centro-izquierda, aquellos que piensan que grecos y turcochipriotas pueden dejar de un lado sus diferencias y construir una nueva identidad nacional que supere esta división. La propuesta se basa en los conceptos de bi-nacionalidad (cultural), bi-comunalidad y la igualdad política, lingüística y religiosa de las dos comunidades de la isla. Mientras por norma general, los candidatos más conservadores prefieren fortalecer lazos con la República de Turquía y dejar la Taksim de la isla como una solución indefinida, y no creen que una federación con la contraparte grecochipriota sea una realidad posible, o deseada. Estos apuestan por lo que se conoce como la solución de «dos estados chipriotas dentro de la Unión Europea». La única organización que no contempla ninguna negociación con la contraparte grecochipriota está representada por el pequeño partido Partido del Renacimiento/Yeniden Doğuş Partisi (YDP) , dirigidos por Erhan Arikli, un partido muy conservador fundado en 2016 y nutrido sobretodo de colonos turcos procedentes de Anatolia desde la invasión turca en 1974. Que las negociaciones de 2017 fracasaran puede hacer sin embargo que haya crecido el descontento entre segmentos importantes de la población turcochipriota a favor de un modelo federal.

Precisamente del lado de los conservadores y los vínculos con la otra madre patria chipriota, es decir Turquía, viene una intervención estelar en el proceso electoral por parte de Recep Tayyip Erdoğan. Y es que los conservadores turcochipriotas quieren dar un nuevo empuje a las relaciones con Turquía y plantean abiertamente que las relaciones entre Turquía y la RTNC sean no tanto como de padre-hijo actual, sino de igual a igual, una posición que además comparte el presidente de Turquía. Cosa que lleva a una paradoja en este proceso electoral … Akinci aunque formalmente se presenta y enfrentará contra el candidato y actual primer ministro del UBP Ersin Tatar, la sensación más «de la calle» es que el enfrentamiento real es una especie de Akinci contra Erdoğan. En definitiva, ya no estaríamos hablando de un candidato como Akinci, con una propuesta de federación con la contraparte grecochipriota (eso quedaría en una especie de segundo plano) sino que estaríamos hablando del mantenimiento de la soberanía turcochipriota en el norte de Chipre, frente a la sumisión y prácticamente integración y desaparición dentro del proyecto de expansión, neo otomana si me permiten la expresión, que Erdoğan plantea para la región y las zonas de proyección de Turquía para este siglo XXI. Más allá de la contradicción conforme incluso Turquía, según los acuerdos alcanzados a nivel internacional en los últimos 50 años, deba dar apoyo al proceso de reunificación chipriota.

Pero Akinci, que tiene muchos números de repetir como Presidente, tampoco tiene un escenario tan fácil como pueda aparentar. Y no sólo por la apuesta decidida de Turquía y la interferencia descarada en un país, supuestamente soberano, como es la RTNC. Los problemas también le vienen por la contraparte grecochipriota y del actual Presidente de la República de Chipre Nikos Anastasiadis, del partido conservador Reagrupamiento Democrático / Δημοκρατικός Συναγερμός (DISY) al cerrar de forma unilateral cuatro accesos o checkpoints de la «Linea verde» que divide a los dos estados desde 1974, amparándose en medidas contra el Covid-19 a inicios de la pandemia. Este cierre abrupto de una frontera que ha costado mucho de reabrir, sin acuerdo con la parte turcochipriota de la isla es otra piedra más a la montaña de desconfianza con la que los sectores más conservadores juegan contra aquellos otros sectores que como Akinci abogan por la reunificación ¿El motivo? Más allá del asunto de las familias divididas por las líneas de ocupación, esos puntos de paso de la «Línea verde» son una de las principales vías de paso de los productos agrícolas y manufacturados hacia el «exterior» de muchas familias turcochipriotas. Al cerrarse, muchos se encontraron sin una vía de sustento, e incluso muchos trabajadores turcochipriotas que habían ido a trabajar al «sur» (y proveen de una mano de obra algo más barata) se encontraron con que no podían volver a sus casas en el norte. La situación llevó incluso a concentraciones espontáneas como la del Checkpoint en la Calle Ledra el 7 de Marzo, que acabaron en alborotos y cargas policiales por la parte grecochipriota contra los turcochipriotas agolpados exigiendo la reapertura inmediata de la frontera. También, grupos de extrema derecha como el Frente Nacional Popular /Εθνικό Λαϊκό Μέτωπο (ELAM), partido vinculado con el Amanecer Dorado en Grecia, hicieron llamadas a crear escuadras de vigilancia en los diversos checkpoints para así evitar cualquier filtración en la frontera. De nuevo, estas acciones son utilizadas por aquellos que no desean la reunificación de la isla y utilizan estas acciones para extender el discurso conforme los grecochipriotas no ven a los turcochipriotas como sus iguales sino como sus inferiores.

La situación llega a tales puntos, que hay quien podría llegar a pensar, que el actual Presidente Anastasiadis no aboga realmente por la reunificación chipriota, sino que considera que la taksim es de facto la mejor propuesta para la isla. Una posición que no podría hacer pública frente a su electorado, por que le echarían a los tiburones, pero que sirve y muy bien a los sectores más conservadores de la comunidad grecochipriota conforme al no solucionarse el problema de Chipre, se puede seguir apelando a un nacionalismo heleno-chipriota frente al invasor turco. Además desde una fácil y favorable «posición moral» amparado en gran parte por el consenso internacional que hay conforme Turquía invadió la isla y a la vez, impides el reconocimiento de la parte norte y sigues dejando a los turcochipriotas en una especie de «limbo» a nivel internacional. Seguramente una posición que en el fondo, Erdoğan o al menos los gobiernos turcos hasta el momento (aunque desde el lado contrario) comparten, ya que así puede Turquía también azuzar el avispero de Chipre, amenazando con la consabida intervención militar e invasión de la isla, para así conseguir concesiones en otros elementos en disputa (Como podría ser el conflicto con los griegos y las ZEE del mediterráneo oriental).

En este pulso entre Erdoğan-Tatar y Akinci, ha acabado interviniendo hasta la junta central electoral nortechipriota ante la voluntad de «reabrir» y retirar la valla establecida desde la invasión turca de la isla en la ciudad de Varosha, en el noreste de la isla y muy cerca de la base militar británica de Dhekelia. Varosha / Βαρώσια /Kapalı Maraş era una de las áreas más modernas y uno de los epicentros del turismo en la isla hasta 1974 y la voluntad de Erdoğan-Tatar de reabrir el simbólico lugar ha sido tomado como una intromisión y un acto de propaganda gubernamental prohibido en periodo electoral. Esto, a parte de sacar alguna sonrisa a la comunidad grecochipriota de la zona que tuvo que huir en 1974, ha sido un balón de oxígeno en los últimos días de la carrera presidencial para Akinci, ya que su rival Tatar ha sido manchado con no seguir los procedimientos reglados para la competencia electoral y ha sido acusado formalmente por la junta electoral central de haber realizado una acto prohibido en período electoral, por entender que esto es una función de gobierno y no de parte de la pugna política entre partidos en un sistema democrático, y que podría confundir de forma deliberada al electorado para orientar el voto hacia una u otra formación.

Documento fechado y emitido el pasado 6 de Octubre por la Junta Electoral Central de la República Turca del Norte de Chipre, conforme se considera la inauguración de Varosha por Erdogan y Tatar, una violación de la normativa electoral.

Nos encontramos pues, en una disyuntiva clara. el actual Presidente Akinci representa una figura que aboga por la unidad de la isla, a través de la propuesta de federación y creación de una República Federal Chipriota en el que las dos comunidades mayoritarias tengan cabida y se pueda gestionar y canalizar políticamente esta diversidad y poner fin a un ciclo de enfrentamientos que dura ya demasiado tiempo. Es a su vez, aunque turcochipriota, una persona con gran capacidad y sobretodo una figura que ha demostrado su independencia de Ankara. En el otro lado, nos encontramos al actual Primer Ministro Tatar, que ha jugado y muy fuerte la carta de ser el «hombre de Turquía» en el Norte de Chipre. A su vez, por el apoyo expresado y manifestado abiertamente por Erdoğan da a entender que es el hombre que Ankara quiere a día de hoy dirigiendo a la «república hermana» chipriota y desconfía de la independencia política demostrada por Akinci. Igualmente, es el representante de aquellos turcochipriotas que no desean la propuesta federal para solucionar el affair de Chipre y abogan claramente por la solución de la consolidación de los dos estados en la isla. Según sondeos realizados las últimas semanas, y atendiendo a lo peculiar de unas elecciones que debieran haberse realizado hace meses, estos dos candidatos, de un total de hasta 11 candidatos , Tatar contraria en primera ronda con cerca de un 32% de los votos emitidos, frente a Akinci que obtendría un aproximado 30% , seguidos por el tercer candidato con posibilidades , Erhürman del CTP, que cuenta con un 18-19%, y puesto que ninguno obtendría más del 50% de los votos emitidos, se prevée una más que probable segunda vuelta en la que Tatar vuelve a contar con una leve pero decisiva ventaja.

No sería pues descabellado pensar que si continúa Akinci en el cargo, se estará algo más cerca de la solución política y de la reunificación de los chipriotas y si a la vez Akinci es derrotado y Ankara pone orden a través de Tatar, que se habrá perdido otra oportunidad para solventar el problema de una forma que acabe por ser respetuosa con la comunidad chipriota, su independencia y soberania como isla-país en el mundo. A partir de este domingo, con los resultados sobre la mesa y a la espera de la segunda vuelta, tendremos respuesta a la incógnita.


Bibliografía:

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